martes, 29 de agosto de 2017

Mi experiencia con SimpleSite

SimpleSite, creada en 2003 en Dinamarca, comenzó con el propósito de “crear la herramienta de construcción de sitios web más útil y fácil de usar disponible en el mercado” (extraído de la sección “Sobre nosotros” de SimpleSite http://es.simplesite.com/pages/about-us.aspx).

La creación de una página web propia es beneficiosa para los traductores por muchos motivos. Poseer una página web incrementa nuestra visibilidad y aumenta las posibilidades de contratación ya que se llega a un público más amplio. Los clientes puede familiarizarse con nuestros trabajos, si es que decidimos subir algunas traducciones a modo de muestra u ofrecer mandarlas, y facilita la comunicación con clientes actuales y potenciales.
Al ingresar a http://es.simplesite.com/ con el propósito de crear una página web gratuita, nos encontramos con una página de inicio que nos ofrece varias opciones: acceso a atención al cliente, iniciar sesión, testimonios, consejos, modelos de plantillas que la página ofrece, etc. Lo que más llama la atención al ingresar a la página es la imagen (en un tamaño importante) de una abeja junto a la cual se explica, en pocas palabras, que uno puede crear su sitio web en “tres simples pasos”. Al presionar “inicie aquí” se nos da a elegir entre tres opciones con respecto al propósito de nuestra futura página: personal/blog, negocio, otros (mi elección fue la opción de personal/blog). A continuación, se muestran varias opciones de temas de colores para nuestra página, donde también se aclara que esto se puede modificar una vez creada, luego se nos permite cambiar la imagen de fondo y la imagen principal de nuestro sitio (de forma predeterminada está la imagen de una mujer sonriente). Luego, podemos cambiar el título y debemos ingresar un nombre de usuario (aunque un poco confuso, ya que la consiga es “Escoge un buen nombre de usuario: Mi nombre de debería ser”), ingresar una contraseña y después una dirección de correo electrónico. A continuación, nos da la opción de pagar un dólar para crear una url que no contenga la extensión simplesite, o crear una página web de forma gratuita que si la contenga. Una vez que finalizamos, se nos dirige a una versión borrador, bastante clara y simple de comprender, en caso de que queramos modificar el diseño de la página. Cuando terminamos, debemos hacer click en la parte superior izquierda en “vista preliminar” para ver la versión final.
Si deseamos modificar esta versión simple, en la pestaña de diseño, se nos permite realizar una serie de cambios. En primer lugar podemos cambiar la gama de colores del sitio: SimpleSite nos ofrece más de 20 paletas diferentes con varias combinaciones de colores. Luego, podemos cambiar el fondo de página: no sólo tenemos la opción de subir una foto nosotros desde nuestro dispositivo, sino que SimpleSite nos ofrece videos e imágenes, aunque hay un gran número de imágenes que sólo están disponibles para aquellos que han pagado, la página también nos ofrece varias opciones gratuitas. También podemos cambiar la fuente del título y del subtítulo. Por último, podemos cambiar el plano o layout del sitio, es decir, el diseño de página en general.
Desde el botón de añadir contenido, la página nos permite agregar una gran variedad de objetos: texto, imagen, diapositivas, mapas, etc. Si deseamos escribir un texto, la página nos ofrece la posibilidad de escribir en diferentes fuentes, tamaños y colores, diferentes alineaciones, ingresar emoticones e imágenes, entre otras cosas.
En resumen, aunque no sea en tres pasos, como indica la página principal, SimpleSite permite, siguiendo una serie de pasos verdaderamente sencillos, crear un pagina web que es agradable a la vista, fácilmente configurable y modificable, sin importar si uno tiene conocimientos avanzados en informática y uso de internet, y que resulta de gran utilidad.





(Para poder redactar esta entrada se creó una página en SimpleSite: http://dulceminaudo.simplesite.com/)

domingo, 27 de agosto de 2017

Web 1.0, 2.0, 3.0


Hoy en día, y a diferencia de lo que sucedía hace pocos años, la labor del traductor es casi inimaginable sin el uso de la tecnología. La herramienta más usada por los traductores contemporáneos es, sin duda, la computadora, elemento que en la actualidad se considera prácticamente inútil si no está conectado a internet. El cambio radical en la forma de realizar traducciones que se manifestó en los últimos años se debe en gran medida, si no completamente, al desarrollo y avance de internet.

La historia de internet se remonta al desarrollo de las redes de comunicación en el año 1962, cuando se creó una red de ordenadores para la comunicación entre usuarios de varias computadoras. Las primeras computadoras conectadas, treinta entre 1969 y 1971, eran monitoreadas y administradas por una organización llamada InterNetworking Working Group. En 1989 ya había más de cien mil computadoras conectadas. Dos años más tarde, en 1991, Tim Berners-Lee publicó la primera página web, en la cual hablaba sobre el emergente mundo del World Wide Web (www).
En uso hasta el año 2003, la Web 1.0 consistía en páginas estáticas en HTML (HyperText Markup Language, en español, Lenguaje de Marcado para Hipertextos) en las que aquel que visitaba la página tenía un papel pasivo: sólo recibía información, dado que la Web 1.0 era sólo de lectura. El usuario no podía interactuar con el contenido de la página, simplemente podía observar lo que el Webmaster, algo así como el dueño y controlador de la página, subía.


El término Web 1.0 suele utilizarse simplemente para marcar un antes y después con respecto a la Web 2.0, cuyo surgimiento marcó un cambio radical en la historia de internet. El término Web 2.0 se refiere a la evolución de la World Wide Web, debido a una sumatoria de cambios acumulativos en la forma en la que los usuarios podían utilizar la Web.
La principal característica de la Web 2.0 es su carácter social. Esta web se basa en usuarios activos, comunicados a través de diferentes plataformas, tales como blogs, redes sociales, espacios web corporativos, almacenamientos online y plataformas educativas. Los usuarios, además, participan y contribuyen en el contenido de la red, se involucran e interactúan, formando así un espacio en el que no hay barreras entre el emisor y el receptor de la información. Otra característica de la Web 2.0 es sus aplicaciones y páginas de internet que utilizan la inteligencia colectiva para ofrecer servicios interactivos.
Una de las herramientas más utilizadas, no solo por los traductores sino por los usuarios de internet en general, es la nube, también conocida en inglés como cloud computing. La nube es una herramienta que no requiere instalación en la computadora ya que funciona a través de internet y permite a los usuarios extender la información más allá del propio escritorio. Esta herramienta de fácil acceso (desde cualquier dispositivo con conexión a internet), lo que permite a los usuarios en cualquier momento y desde cualquier lugar sin necesidad de tener archivos descargados en ningún dispositivo.
El avance de internet no se detuvo en la Web 2.0, ya que, hace poco tiempo, llegó su sucesora: la Web 3.0. La Web 3.0 se caracteriza por la creación de contenidos accesibles mediante diferentes aplicaciones sin navegador. En los últimos años, diferentes empresas han implementado programas inteligentes que utilizan datos semánticos para administrar más eficientemente sus datos. Hoy en día, el enfoque se centra en que el público general tenga acceso a estas tecnologías.
Muchos creen, aunque otros tantos no, que el surgimiento de la Web 3.0 es el camino de ida hacia la creación de la inteligencia artificial. La verdad es que, hoy en día, distintas investigaciones académicas se centran en desarrollar programas con capacidad de razonamiento al utilizar descripciones y relaciones lógicas entre conceptos y datos de la red. Otro posible uso futuro para la Web 3.0 es la transformación de la web en un espacio 3D, lo cual permitiría nuevas formas de comunicación.
Es importante para los traductores mantenerse informados sobre los avances tanto de internet como de las herramientas que este proporciona. Hoy en día, el traductor debe estar al tanto de las herramientas de traducción asistida y saber utilizarlas correctamente para mantener actualizado su currículum.