Debido a que hoy en día el trabajo de los traductores se realiza mayormente en la computadora, muchas veces pueden presentarse ciertos problemas al momento de la recepción de archivos. Estos problemas pueden incluir el formato del texto fuente y su dificultad para poder convertirlo en un archivo editable para facilitar la traducción, que el formato en el que se debe enviar el texto meta no sea sencillo de obtener, la dificultad de facilitar y realizar correctamente el trabajo colaborativo, entre muchos otros. Es necesario que los traductores estén siempre actualizados con respecto a las herramientas más eficientes que tienen a su disposición para poder facilitarse el trabajo de lidiar con los archivos, y así poder dedicar más tiempo a la traducción. Afortunadamente, existen muchos programas, incluso de uso gratuito, diseñados para facilitar la labor del traductor.
En el transcurso de la carrera, sobretodo al comienzo, uno de los problemas con el que me encontré personalmente fue como poder realizar una traducción en grupo cuando los integrantes de este no contábamos con disponibilidad horaria para poder reunirnos y tratar la traducción todos juntos. Una de las primeras soluciones que surgió, aunque, definitivamente, no la mejor, fue dividir la traducción en partes iguales para luego unirla. Esto conllevó a que la traducción tuviese errores simples, que no se hubiesen cometido de tener un proofreader, como errores de ortografía, gramática o concordancia de términos entre las diferentes partes. Además de este problema, era evidente la forma en la que se había realizado la traducción, ya que cada integrante tenía un estilo muy diferente para traducir y el resultado fue un traducción inconexa, claramente realizada por personas que no se habían comunicado correctamente mientras la realizaban.
La forma que encontré(amos) para solucionar este problema fue la utilización de Google Drive. Esta herramienta presenta una amplia variedad de opciones que facilitan la participación colectiva. Es importante remarcar que esta herramienta es online y gratuita, dato que no es menor si tenemos en cuenta que fue una solución muy práctica para estudiantes de primer año de traducción.
Por empezar, Google Drive permite compartir archivos que son muy pesados para compartir por otros medios, como correo electrónico. Google Drive no sólo es útil para trabajar colectivamente en archivos de texto con formato .doc, sino que también se puede utilizar para trabajar con archivos de tipo .xls y .ppt (Excel y PowerPoint de Microsoft Office y Hojas de cálculo y Presentaciones de Google respectivamente).
Independientemente del formato, Google Drive permite que todas las personas que tienen acceso al documento como editores puedan trabajar en él simultáneamente. El archivo se va actualizando solo a medida que los participantes hacen su parte, lo cual les permite ver, al mismo tiempo, el progreso de sus compañeros. En en control de cambios, se nos permite ver el avance sobre el archivo, y por parte de quién. Google Drive también posee un chat interno (en cada archivo), lo cual permite una comunicación más fluida entre los integrantes.
Google Drive fue (y es) una herramienta que puede resultar de gran utilidad para estudiantes de traducción a la hora de hacer traducciones colaborativas, debido a sus características. Desde que comencé a utilizar esta herramienta las traducciones grupales en las que he participado han resultado muchas más fluidas y uniformes.
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