martes, 19 de septiembre de 2017

Localización, ¿qué es?

¿Qué es la localización en traducción? Según la LISA (Localization Industry Standards Association, es español, Asociación de Estándares del Sector de la Localización), localizar un producto o servicio implica realizar modificaciones o adaptaciones en el original para crear un producto o servicio que pueda comercializarse en el mercado al que se pretende llegar. Es decir, según la definición que proporciona la página «Aitor Medrano», se trata de «adaptar un producto para adecuarlo a las necesidades lingüísticas y culturales del país, región o idioma donde se pretende comercializar y usar».  A partir de estas definiciones podemos decir que la localización no se trata solo de traducir, sino que, además, se deben tener en cuenta, y conocer en profundidad, aspectos culturales del país meta, como también aspectos funcionales, técnicos y lingüísticos, por ejemplo, de la escritura del idioma meta.  El fin de la localización es reescribir el mensaje en otra lengua, y que, mediante la modificación de los elementos que tienen importancia cultural, el mensaje se entienda de la misma manera en un idioma u otro.  Un ejemplo de localización que se ve comúnmente es la traducción de los títulos de las películas extranjeras, y como este difiere según el país; por ejemplo, la película «The Nightmare Before Christmas», cuya traducción literal sería «La pesadilla antes de Navidad» se tradujo en Hispanoamérica como «El extraño mundo de Jack».
¿Qué suele localizarse? Se suelen localizar videojuegos, cartelería, páginas web, software, material impreso (carátulas, documentación, etc.), subtítulos y doblaje, folletos y material electrónico, manuales técnicos, test de productos, encestas de opinión, materiales de marketing, etc.
¿Hacia qué idiomas se localiza? Debido a que la mayoría de los softwares y videojuegos suelen ser originalmente en inglés, siempre se habló de la localización para las lenguas FIGS, es decir, francés (French en inglés), italiano (Italian), alemán (German) y español (Spanish). Recientemente y debido a la creciente importancia de los mercados orientales, también se habla de localización para las lenguas CJK, es decir, chino (Chinese), japonés (Japanese) y coreano (Korean).
¿Qué herramientas se utilizan para la localización? Una de las herramientas que más utilizan los traductores son las memorias de traducción. Estas memorias se consideran útiles ya que se puede aprovechar la coincidencia de los segmentos, lo cual resulta de mucha utilidad para la redacción técnica. Las memorias de traducción más conocidas en el mercado son SDL Trados, SLDX y Wordfast.
 Otra de las herramientas más utilizadas son aquellas específicas de localización, aunque se limiten a la localización de software, debido a que es posible extraer el texto traducible del código. Los más conocidos son: SDL Passolo y Alchemy Catalyst.  
¿En qué se relaciona la internacionalización con la localización? La internacionalización es un proceso en el cual se desarrolla un producto, de forma genérica, podría decirse, para que este pueda adecuarse más fácilmente a diversos idiomas y contextos culturales sin necesidad de modificar los componentes centrales del producto. Para esto, se intenta evitar que el producto posea referencias culturales muy específicas que sean difíciles de transmitir a una cultura diferente. El fin de este proceso es facilitar el proceso de localización.


¿QUÉ ES LA LOCALIZACIÓN (L10N)? - EL TALLER DEL TRADUCTOR
In-text: ("¿Qué es la localización (l10n)? - El Taller del Traductor", 2017)
Your Bibliography: ¿Qué es la localización (l10n)? - El Taller del Traductor. (2017). El Taller del Traductor. Retrieved 19 September 2017, from http://eltallerdeltraductor.com/que-es-la-localizacion-l10n/

AITOR MEDRANO - ASESOR DE LOCALIZACIÓN
In-text: (Aitormedrano.com, 2017)
Your Bibliography: Aitormedrano.com. (2017). Aitor Medrano - Asesor de localización. [online] Available at: http://www.aitormedrano.com/es/new2l10n.php [Accessed 19 Sep. 2017].


martes, 12 de septiembre de 2017

Navegabilidad de la web del Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires (www.traductores.org.ar)

Al ingresar a la página oficial del Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires (http://www.traductores.org.ar/) encontramos cuatro opciones principales en acceso directo: ¿Necesita un traductor público?, Cursos presenciales, charlas y jornadas, Aranceles mínimos sugeridos y ¿Está matriculado en el CTPCBA?
¿Necesita un traductor público? Al ingresar aquí, encontramos un filtro de búsqueda bastante sencillo, en el que se nos permite elegir, si lo deseamos, el idioma fuente y meta, la ubicación del traductor y el nombre. A continuación, se nos muestran los nombres de todos los traductores matriculados que cumplen con los requisitos de nuestra búsqueda, qué tipo de traducciones realizan y un correo electrónico de contacto.
Cursos presenciales, charlas y jornadas. En esta sección de la página, encontramos otro filtro de búsqueda, esta vez con las opciones de idioma, tema, mes y año. También nos permite visualizar, sin seleccionar ninguna de estas opciones, todos los cursos, charlas y jornadas que tienen la inscripción abierta en este momento. Al ingresar para ver la información de alguno de estos cursos, la página nos proporciona los objetivos del encuentro, información sobre el profesional que lo dicta, los aranceles, fecha, horario, lugar y límite de la fecha de inscripción.
¿Está matriculado en el CTPCBA? Aquí, si uno se encuentra matriculado, puede crear una cuenta en la página del Colegio para poder utilizarla de manera más completa, ya que hay opciones que están solo habilitadas para aquellos que tienen un usuario.
Aranceles orientativos. Aquí nos encontramos con distintos cuadros, en los cuales se clasifica el idioma en grupos, se muestran los aranceles orientativos para cada grupo tanto para traducciones de carácter público como para aquellas que no lo poseen, los aranceles para actuación como intérprete y otras actuaciones profesionales (correcciones y transcripciones de audio) y una serie de indicaciones bajo el título de importante, entre las que cabe destacar la recomendación de aplicar un incremento sobre los valores sugeridos en caso de situaciones extraordinarias y un incremento del 20%, como mínimo, en casos de urgencia.
En la parte superior de la pantalla encontramos un menú de opciones. Vale la pena destacar que esta página, y por ende este menú, tiene una gran adaptabilidad al dispositivo que estemos utilizando (ya sea una computadora o un celular o tablet). En este menú tenemos ocho opciones: inicio, institucional, actividades, matriculados, comisiones, publicaciones, capacitación, biblioteca.  
Institucional. Aquí tenemos una descripción del Colegio; la Ley 20.305, la cual regula la profesión del traductor público, brinda un marco legal indispensable y crea el Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires; el reglamento del CTPCBA; el código de ética; una descripción del traductor público, donde aparece una lista de universidades en la cual se estudia el traductorado público; información sobre cómo hacer una denuncia ante el Tribunal de conducta; una opción que nos redirige a la página de la mutual del Colegio (http://www.mutualctpcba.org.ar/); entre otras.
Actividades. En esta pestaña tenemos la información sobre los diferentes cursos, jornadas y charlas.
Matriculados. Es esta pestaña tenemos varias opciones, entre las que destacan: legalizaciones, donde encontramos los aranceles y el reglamento; aranceles orientativos, valores de la cuota anual y subsidios, para lo que se debe estar registrado para ver; requisitos para matricularse, entre los que cabe destacar que además de ser argentino nativo o naturalizado, ser mayor de edad y poseer título habilitante, uno también debe registrar un domicilio real y válido en Capital Federal, aunque no es necesario que este conste en el DNI; juras, donde se nos muestra un listado de los nuevos matriculados de los últimos años (es importante aclarar que al momento de matricularse, el traductor hace una jura, ya que es un es un fedatario, es decir tiene autoridad y competencia para aprobar o confirmar la autenticidad de un documento, en este caso, su propia traducción, que jura es fidedigna, fehaciente y fedataria); información útil, donde encontramos una lista de enlaces que nos dirige a archivos pdf sobre novedades impositivas AFIP y AGIP, información sobre el impuesto del Monotributo, derechos de autor, sitios web de interés para traductores, lista de asociaciones nacionales de intérpretes y lista de asociaciones internacionales de intérpretes; y beneficios tecnológicos, donde vemos distintos descuentos que se posee para herramientas tecnológicas. Comisiones. Aquí tenemos cuatro opciones para ingresar: reglamentos, donde encontramos el reglamento de comisiones internas, de becas para miembros de comisiones y de padrinazgo profesional; formularios, solicitud de incorporación a comisiones internas 2017; comisiones de idiomas, español, inglés, francés, alemán, italiano y portugués; comisiones temáticas, en donde encontramos varias opciones más, entre las que cabe destacar área temática técnico-científica, economía y finanzas, ejercicio de la profesión, interpretación, labor pericial, noveles, recursos tecnológicos, traducción literaria, honorarios y terminología. Al abrir cada una de estas opciones encontramos la lista de miembros y los objetivos de la comisión.
Publicaciones. En esta sección nos encontramos con la revista del CTPCBA y sus publicaciones anteriores, cuadernos profesionales, actas y glosarios. A excepción de la revista, los demás enlaces nos redirigen a la página de la librería, desde donde podemos adquirir los demás productos. La revista se encuentra disponible gratuitamente en formato pdf.
Capacitación. Aquí encontramos cursos presenciales, charlas y jornadas, cursos a distancia, condiciones y métodos de inscripción, congresos y foros y plataforma de e-learning.
Biblioteca. En esta sección nos encontramos con catálogos en líneas y el enlace a la librería del traductor.
En resumen, la página web del Colegio de Traductores de la Ciudad de Buenos Aires no sólo ofrece una gran variedad de recursos tanto para el traductor como para aquellos que no lo son y están interesados en buscar uno o informarse, sino que, además, es de fácil navegación y compresión, independientemente del dispositivo que uno esté utilizando.
Página vista desde una computadora

Página vista desde un celular

martes, 5 de septiembre de 2017

Microsoft Word vs Google Docs

Hoy en día, dos de las herramientas más utilizadas a la hora de escribir un texto son el programa Word de Microsoft Office y Docs de Google (disponible sólo en línea). Lo que muchas personas desconocen son las diferencias entre estos dos procesadores de texto, como así también cuál es más práctico, completo o fácil de utilizar. A continuación, compararemos las características básicas de ambos programas que resultan de utilidad para los traductores. 
  • Plantillas. Al abrir Word, lo primero que nos aparece son diferentes modelos de plantillas. Entre ellas hay varios currículos vitae, cartas y tarjetas de presentación, entrada de blog, invitaciones con imágenes, folletos, listas de comprobación, entre otros. Estas plantillas se clasifican en grupos, como empresa, personal, eventos, etc., y existe la posibilidad de buscar miles de plantillas más en línea. Word también permite la posibilidad de crear una plantilla personalizada. Docs de Google no posee ninguna plantilla pre diseñada ni la posibilidad de crear una. 
Plantillas de Microsoft Word

  • Calderón. En Word se utilizan marcas de formato como puntos (...) para los espacios o flechas (→) para los caracteres de tabulación para mostrar los diseños de texto de los documentos. El calderón es una de las herramientas que posee Word (y no Google Docs) más práctica para los traductores ya que muestra los caracteres ocultos de un texto y, por lo tanto, nos permite imitar el formato del texto fuente.
  • Conversión automática de tipo de texto. Google Docs, al igual que Word, nos permite, al momento de descargar el archivo (en el caso de Docs) o de guardar el archivo (en el caso de Word), hacerlo en diferentes formatos: formato Microsoft Word (.docx), OpenDocument (.odt.), formato de texto enriquecido (.rtf), PDF (.pdf), texto sin formato (.txt), página web (.html, comprimido) y publicación EPUB (.epub). 
  • Conversión de PDF a .doc. Aunque ambos procesadores de texto nos permiten convertir un archivo PDF en formato .doc, la realidad es que Docs los modifica en varios aspectos, los más evidentes son los cambios de formato y la eliminación de imágenes de fondo, como así también el cambio de lugar de los textos y las figuras. Aunque Word realiza algunos cambios al convertir el archivo, estos son leves y fácilmente corregibles. 
  • Historial de versiones y cambios y control de cambios. Por un lado, el historial de versiones y cambios nos permite ver todos los cambios que se han realizado en el archivo, en qué fecha y horario como así también quien los realizó. Esta es una característica que posee Google Docs y no Word. Por otro lado, el control de cambios es una característica que posee Word que nos permite hacer sugerencias de cambios en el archivo y que luego el dueño de este puede aceptar y modificar automáticamente al aplicarse todas estas sugerencias, aceptar solo algunas o ignorarlas.
  • Corrección ortográfica y gramatical. Si bien ambos procesadores tienen una herramienta de corrección ortográfica, la verdad es que la que posee Word es más completa, ya que ofrece definiciones, sinónimos y sugerencias para hacer una elección más acertada y no suele obviar palabras. Asimismo, Word reconoce cuando una palabra está escrita correctamente pero no se ajusta al contexto de la oración. Word también posee una herramienta muy útil y eficaz de corrección gramatical, ya que reconoce al instante errores de esta clase, como por ejemplo un error en conjugación o en concordancia de género y número.
    Historial de versiones y cambios de Google Docs

  • Guardar automáticamente. Una de las principales ventajas que tiene Docs es que todo cambio que se realice en el documento se guarda automáticamente en nuestra cuenta de Drive o Google Docs. Esta es una característica que Word no posee, y que lamentablemente, muchas veces, hace que nuestro trabajo se pierda en el caso de algún incidente con el dispositivo en el que se estaba utilizando si no recordamos guardar el texto a medida que lo modificamos. Si bien hay algunas versiones de Word que guarda momentáneamente el archivo en la computadora, muchas veces en este archivo no aparecen las modificaciones más recientes.

En conclusión, Word es un procesador de texto más completo que Docs, el cual solo ofrece las herramientas básicas del otro y requiere una conexión a internet estable para poder utilizarlo. La ventaja de Google Docs, especialmente para los traductores que no estén trabajando con su computadora, es que este procesador guarda de forma automática los cambios realizados en el archivo.  

Google Docs (izquierda). Microsoft Word (derecha)

martes, 29 de agosto de 2017

Mi experiencia con SimpleSite

SimpleSite, creada en 2003 en Dinamarca, comenzó con el propósito de “crear la herramienta de construcción de sitios web más útil y fácil de usar disponible en el mercado” (extraído de la sección “Sobre nosotros” de SimpleSite http://es.simplesite.com/pages/about-us.aspx).

La creación de una página web propia es beneficiosa para los traductores por muchos motivos. Poseer una página web incrementa nuestra visibilidad y aumenta las posibilidades de contratación ya que se llega a un público más amplio. Los clientes puede familiarizarse con nuestros trabajos, si es que decidimos subir algunas traducciones a modo de muestra u ofrecer mandarlas, y facilita la comunicación con clientes actuales y potenciales.
Al ingresar a http://es.simplesite.com/ con el propósito de crear una página web gratuita, nos encontramos con una página de inicio que nos ofrece varias opciones: acceso a atención al cliente, iniciar sesión, testimonios, consejos, modelos de plantillas que la página ofrece, etc. Lo que más llama la atención al ingresar a la página es la imagen (en un tamaño importante) de una abeja junto a la cual se explica, en pocas palabras, que uno puede crear su sitio web en “tres simples pasos”. Al presionar “inicie aquí” se nos da a elegir entre tres opciones con respecto al propósito de nuestra futura página: personal/blog, negocio, otros (mi elección fue la opción de personal/blog). A continuación, se muestran varias opciones de temas de colores para nuestra página, donde también se aclara que esto se puede modificar una vez creada, luego se nos permite cambiar la imagen de fondo y la imagen principal de nuestro sitio (de forma predeterminada está la imagen de una mujer sonriente). Luego, podemos cambiar el título y debemos ingresar un nombre de usuario (aunque un poco confuso, ya que la consiga es “Escoge un buen nombre de usuario: Mi nombre de debería ser”), ingresar una contraseña y después una dirección de correo electrónico. A continuación, nos da la opción de pagar un dólar para crear una url que no contenga la extensión simplesite, o crear una página web de forma gratuita que si la contenga. Una vez que finalizamos, se nos dirige a una versión borrador, bastante clara y simple de comprender, en caso de que queramos modificar el diseño de la página. Cuando terminamos, debemos hacer click en la parte superior izquierda en “vista preliminar” para ver la versión final.
Si deseamos modificar esta versión simple, en la pestaña de diseño, se nos permite realizar una serie de cambios. En primer lugar podemos cambiar la gama de colores del sitio: SimpleSite nos ofrece más de 20 paletas diferentes con varias combinaciones de colores. Luego, podemos cambiar el fondo de página: no sólo tenemos la opción de subir una foto nosotros desde nuestro dispositivo, sino que SimpleSite nos ofrece videos e imágenes, aunque hay un gran número de imágenes que sólo están disponibles para aquellos que han pagado, la página también nos ofrece varias opciones gratuitas. También podemos cambiar la fuente del título y del subtítulo. Por último, podemos cambiar el plano o layout del sitio, es decir, el diseño de página en general.
Desde el botón de añadir contenido, la página nos permite agregar una gran variedad de objetos: texto, imagen, diapositivas, mapas, etc. Si deseamos escribir un texto, la página nos ofrece la posibilidad de escribir en diferentes fuentes, tamaños y colores, diferentes alineaciones, ingresar emoticones e imágenes, entre otras cosas.
En resumen, aunque no sea en tres pasos, como indica la página principal, SimpleSite permite, siguiendo una serie de pasos verdaderamente sencillos, crear un pagina web que es agradable a la vista, fácilmente configurable y modificable, sin importar si uno tiene conocimientos avanzados en informática y uso de internet, y que resulta de gran utilidad.





(Para poder redactar esta entrada se creó una página en SimpleSite: http://dulceminaudo.simplesite.com/)

domingo, 27 de agosto de 2017

Web 1.0, 2.0, 3.0


Hoy en día, y a diferencia de lo que sucedía hace pocos años, la labor del traductor es casi inimaginable sin el uso de la tecnología. La herramienta más usada por los traductores contemporáneos es, sin duda, la computadora, elemento que en la actualidad se considera prácticamente inútil si no está conectado a internet. El cambio radical en la forma de realizar traducciones que se manifestó en los últimos años se debe en gran medida, si no completamente, al desarrollo y avance de internet.

La historia de internet se remonta al desarrollo de las redes de comunicación en el año 1962, cuando se creó una red de ordenadores para la comunicación entre usuarios de varias computadoras. Las primeras computadoras conectadas, treinta entre 1969 y 1971, eran monitoreadas y administradas por una organización llamada InterNetworking Working Group. En 1989 ya había más de cien mil computadoras conectadas. Dos años más tarde, en 1991, Tim Berners-Lee publicó la primera página web, en la cual hablaba sobre el emergente mundo del World Wide Web (www).
En uso hasta el año 2003, la Web 1.0 consistía en páginas estáticas en HTML (HyperText Markup Language, en español, Lenguaje de Marcado para Hipertextos) en las que aquel que visitaba la página tenía un papel pasivo: sólo recibía información, dado que la Web 1.0 era sólo de lectura. El usuario no podía interactuar con el contenido de la página, simplemente podía observar lo que el Webmaster, algo así como el dueño y controlador de la página, subía.


El término Web 1.0 suele utilizarse simplemente para marcar un antes y después con respecto a la Web 2.0, cuyo surgimiento marcó un cambio radical en la historia de internet. El término Web 2.0 se refiere a la evolución de la World Wide Web, debido a una sumatoria de cambios acumulativos en la forma en la que los usuarios podían utilizar la Web.
La principal característica de la Web 2.0 es su carácter social. Esta web se basa en usuarios activos, comunicados a través de diferentes plataformas, tales como blogs, redes sociales, espacios web corporativos, almacenamientos online y plataformas educativas. Los usuarios, además, participan y contribuyen en el contenido de la red, se involucran e interactúan, formando así un espacio en el que no hay barreras entre el emisor y el receptor de la información. Otra característica de la Web 2.0 es sus aplicaciones y páginas de internet que utilizan la inteligencia colectiva para ofrecer servicios interactivos.
Una de las herramientas más utilizadas, no solo por los traductores sino por los usuarios de internet en general, es la nube, también conocida en inglés como cloud computing. La nube es una herramienta que no requiere instalación en la computadora ya que funciona a través de internet y permite a los usuarios extender la información más allá del propio escritorio. Esta herramienta de fácil acceso (desde cualquier dispositivo con conexión a internet), lo que permite a los usuarios en cualquier momento y desde cualquier lugar sin necesidad de tener archivos descargados en ningún dispositivo.
El avance de internet no se detuvo en la Web 2.0, ya que, hace poco tiempo, llegó su sucesora: la Web 3.0. La Web 3.0 se caracteriza por la creación de contenidos accesibles mediante diferentes aplicaciones sin navegador. En los últimos años, diferentes empresas han implementado programas inteligentes que utilizan datos semánticos para administrar más eficientemente sus datos. Hoy en día, el enfoque se centra en que el público general tenga acceso a estas tecnologías.
Muchos creen, aunque otros tantos no, que el surgimiento de la Web 3.0 es el camino de ida hacia la creación de la inteligencia artificial. La verdad es que, hoy en día, distintas investigaciones académicas se centran en desarrollar programas con capacidad de razonamiento al utilizar descripciones y relaciones lógicas entre conceptos y datos de la red. Otro posible uso futuro para la Web 3.0 es la transformación de la web en un espacio 3D, lo cual permitiría nuevas formas de comunicación.
Es importante para los traductores mantenerse informados sobre los avances tanto de internet como de las herramientas que este proporciona. Hoy en día, el traductor debe estar al tanto de las herramientas de traducción asistida y saber utilizarlas correctamente para mantener actualizado su currículum.